Nuestro trabajo

Inicialmente conversamos con el propietario del establecimiento sobre la problemática que lo llevo a contactarnos; se ven las características de la producción y se conocen los objetivos del productor en relación a nuestro trabajo.

A continuación se efectúa un relevamiento que puede ser a pie, a caballo o en motocicleta según se requiera. Se observa de manera general el lugar y las condiciones del terreno para luego comenzar con una mensura específica cargando datos en el GPS de: casco, potreros, ríos, arroyos, corrales, mangas, alambres (internos y perimetrales), esquineros, tranqueras,  falsetes y otros. Su finalidad es tener un conocimiento exacto de la ubicación del campo y la disposición de sus implementos. De esta manera se podrá efectuar un mejor vuelo, pudiendo diagramar con antelación los movimientos a realizar y evitando traspasar en todo momento los límites. Dentro de las tareas de relevamiento está el conteo de animales, su localización y el estudio de sus hábitos y movimientos.

Concluido este trabajo se firma un contrato con el productor y finalmente se trasladan los corrales al establecimiento. Su distribución dependerá de las características del terreno, los vientos predominantes de la región y las corridas naturales de los animales. En caso de ser necesario se levantan mangas de alambre para colaborar con la tarea de arreo a los corrales.

Ultimados todos los detalles se procede al rodeo de la hacienda en helicóptero. Antes de comenzar a volar se controla la velocidad y dirección del viento y la cantidad disponible de horas luz, siendo objetivamente evaluadas por el piloto. Durante el vuelo existe una continua comunicación con el encargado de las labores en tierra, cuando es posible este colabora en la localización de la hacienda y está en todo momento preparado para abastecer de combustible al helicóptero cuando este lo requiera. Es fundamental la ausencia de personas ajenas a la empresa durante el rodeo, principalmente en el momento en que se encierran los animales en el corral.

El trabajo culmina con el manejo posterior de la hacienda: se descornan los animales, se vacunan y se los identifica mediante caravana oficial y marca con los datos pertenecientes al establecimiento para comercializar los animales correctamente y acatando en todo momento los requisitos de SENASA.